dimecres, 18 de maig del 2011

Si ens dius adéu...

Un petó ben fort a tota la teva família que és també la meva.

(musu Leire, musu Saioa)



diumenge, 15 de maig del 2011

Visitando que es gerundio!

Este fin de semana he hecho, he conseguido hacer, y yo diría que con buena nota, pero que nadie les pregunte a ellas, por favor, de madre soltera activa. Vamos, como soy yo de activa pero con dos niñas y sin marido. Siempre he admirado a mis amigas divorciadas, y ellas lo saben, capaces de ir y venir con sus hijos arriba abajo, sin dejarse inmutar por ningún impedimento de progenitor ausente (perdón?).

Ya el año pasado lo hice, el jefe trabajaba y las petardas y yo nos fuimos diez días solitas a San Rafael (Segovia), recorrimos La Seca, la Meca i la Vall d'Andorra. Montones de quilómetros: Madrid, Valladolid, Salamanca, Segovia, Ávila... Sin problemas. Vale, el día que volvía a Barcelona mi novia de toda la vida me envió un sms: Núria, recorda que per tornar a casa des de Segòvia no cal passar per Càdis. Valens, oído cocina! (podía haberlo hecho, nunca hemos estado en Cádiz).

Total, dos párrafos para deciros, decirme (algún día estudiaré si terapiobloguizo más para vosotros o para mí misma) que sí, que puedo, que soy capaz de estar con ellas sin el apoyo constante e incondicional de Miguel. Yo soy la débil, la toleranteenexceso, la permisiva, la impuntual en horarios... y sin embargo, pimpam, lo he conseguido.

Desde el viernes que él ha seguido trabajando y nosotras nos hemos organizado por libre. Ayer, bajo la lluvia, en la Nit dels Museus, conseguimos entrar a tres espacios bien diferentes: Fundació Suñé -recomendadísima-, Fundació Antoni Tàpies -me quedé como tras un coitus interruptus, esperaba más, necesitaba más, alguien se había llevado mi trozo de pastel- y una maravillosa exposición en Caja Madrid -Generació 2011, genial, genial!-.

Ellas aguantaron como jabatas, del tirón y, bueno, lo pasaron en grande; íbamos con otras mamis y sus niños (sin padres) y lo cierto es que se rieron un montón. Misión cumplida! (bueno, algo también aprendieron cuando de vez en cuando les metía un rollo de los míos y hacían ver que me escuchaban)

Esta mañana la visita ha sido a un maravilloso cementerio: El nou (o vell) de Poble Nou. Quien me conoce bien sabe que pueblo que visito, pueblo al que me dirijo a su cementerio. Sí o sí. Sin embargo, ya veis, como ocurre a menudo, por éste, a diez minutos de casa en coche, nunca había paseado.

Ha sido una ruta guiada de la mano de un experto, organizada por cbsa. Un grupo muy heterogéneo el de hoy: tres jóvenes góticos (uno de ellos llevaba una camiseta negra en que se veía un muchacho junto a un muñeco encajados en un ataúd con una inscripción explícita: My bed), un matrimonio de mediana edad, dos parejas de amigas (una de las chicas no ha dejado de fotografiar en toda la ruta!!), un señor mayor, muy mayor y muy sabio, y un padre y una madre (?) y dos hijos en silla de ruedas (chico y chica).

Qué nos ha llevado a cada uno de nosotros a querer visitar el cementerio de esta forma? No lo sé, ni importa, pero sí, es curioso ver cómo gente tan dispar podemos desear pasar la mañana de un domingo por un mismo espacio.

Tras la visita (dos horas), recogida de comida en el McDonald's (creo que es la segunda vez que voy con ellas a uno) y comida en casa.

Síiiiiiiii, prueba superada. He ejercido de madre soltera activa. Puedo confiar en mí. Pueden confiar en mí.

Y ahora: a otra cosa mariposa!

Os dejo una curiosa canción infantil (mis peques ya no son bebés, lo sé) que por casualidad he oído del anuncio de Nissan Juke mientras escribía esta entrada.



divendres, 13 de maig del 2011

Tot és posar-s'hi...

Tirallonga de Monosíl·labs

Déu

I tu, què vols?

Jo

Doncs jo sols vull
-ei, si pot ser-:

Un poc de fam
i un xic de pa.
Un poc de fred
i un poc de foc.
Un xic de son
i un poc de llit.
Un xic de set
i un poc de vi
i un poc de llet.

I un poc de pau.

Un poc de pas,
un poc de pes
i un poc de pis.

I un xic de niu.

Un xic de pic
i un poc de pac
-o un xic de sou
i un xic de xec.

I un poc de sol
i un poc de sal.
I un poc de cel.

Un xic de bé
i un xic de mal.
Un poc de mel
i un poc de fel.

I un poc de nit
i un xic de por,
i un poc de pit
i un xic de cor
i un poc de crit.

I un xic de llum
i un xic de so:
un poc de llamp
i un xic de tro.

Un poc de goig
i un xic de bes
i un poc de coit.

I un xic de gos.

I un poc de gas.

Un poc del fort
i un poc del fluix.
I un poc de rom
i un poc de fum.

Un poc de lloc.

I un poc de joc
-tres reis, dos nous.

I un poc de groc
i un xic de gris
i un xic de verd.
I un xic de blau.

Un poc de tren
i un poc de nau;
i un xic de rem.

Un xic de vent.
I un poc de neu.
I un poc de rou.

I un poc de veu
-i un poc de vot.
I un poc de cant.
I un xic de vers.
I un xic de ball.

I d'art. I d'or.

Un poc de peix.
I un poc de greix.

I un xic de feix.
I un poc de gruix.
I un poc de carn
i un poc de sang;
i un poc de pèl.
I un poc de fang
i un xic de pols.

Un xic de flam
i un poc de gel.

Un poc de sant
i un xic de drac.
Un xic de risc
i un poc de res
-i un poc de rus.

I un tros de camp
i un xic de fruit;
un tros de clos
prop de la llar
amb aus i flors.
I un poc de bosc
amb pins i brins.

I un xic de font.
I un xic de riu
i un poc de rec
i un poc de pont.
I un poc de gorg.

I un poc de mar
i un xic de port.

I un poc de llor.

Un xic de lli
i un poc de cuir
i un poc de pell
i un xic de fil.

Un poc de lluc
i un xic de suc.

I un poc de porc.

I un xic de parc.

Un poc de gust
i un xic de rang.

I a més del meu
un poc del seu
i un xic del llur.

Vull ser: ruc? clerc?
bell? lleig? dret? tort?
gras? prim? llest? llosc?
nou? vell? ferm? flac?
bla? dur? buit? ple
dolç? tosc? sec? moll?
greu? lleu? curt? llarg?
fosc? clar? xaix? fi?
Un poc de tot.

I a més, què vull?

Un xic de seny.

I un poc de temps.

I un xic de món.

I un poc de sort.

I un poc de mort.

I un poc de Vós.

Ei, si pot ser.


Del llibre Circumstàncies, 1968.


----------------------------------------------

I sí, gràcies a en Llach i molt després a la meravellosa Sílvia Pérez Cruz un altre poema d'en Pere Quart/Joan Oliver es feu cançó.

(Saioa... la voz del concierto que no fui... ai...)

dimarts, 10 de maig del 2011

VoNLeNsKa

Esta tarde, al salir del trabajo me he dado de bruces con una persona con quien antes, en una época determinada, habíamos sido un poco más que compañeras. No diría amigas, pero sí muy conocidas. La historia se rompió, intuyo el por qué pero ella jamás me explicó su porqué (en lo que viene siendo la tónica general, por lo visto, de las personas que ponen fin a una relación, y entre las que creo voy a acabar por incluirme): Por esa época una buena amiga mía, o eso creía, me convirtió en la protagonista principal de una historia de terror sin pies ni cabeza. En ella yo era la Niña del Exorcista mezclada con Cruella de Vil y la Bruja de Blancanieves. Buf. Explicó la historia a quien quiso escucharla y la creyeron (yo también creo, a veces, a mis amigas aunque sepa que no tienen razón, cuando me pongo subjetiva lo soy y mucho, pues anda!). Así que decidí encerrarme en mí y alejarme de toda esa movida.

Verla hoy me ha hecho pensar en qué aprendí de aquella historia, de aquel final. He querido centrarme en eso. No en porqués, en si debí hacer más o menos, en si...

Mal no, lo pasé muy mal, tenía que desmentir una historia absurda que circulaba alegremente. Decidí que no, que no lo haría. En ese momento supe que quien me quería, quien me conocía de verdad, quien confiaba en mí y sabía cómo me importa la amistad no creería esa película. Y quien la creyera es que no merecía seguir a mi lado, o yo al suyo.

Eso aprendí, a relativizar, a dar importancia a las relaciones que la tienen, a centrarme en mis amigos, a reducir el círculo y llenarlo de calidad en vez de cantidad, a contar conmigo, a saber qué relación merece una lágrima, si se da el caso, y una segunda oportunidad, o tercera, o cuarta.

De nuevo he sonreído al pensar que, gracias a todo aquel mal trago, soy cada vez más la persona que quiero ser respecto a las relaciones en general.

Mientras pensaba en esto he visto una pareja en la puerta de un bar, no puedo decir si hablaban o no, solo sé que en un momento dado ella ha dado media vuelta, airada, y sola se ha ido calle arriba, enérgicamente. Él se ha quedado un rato mirándola, incrédulo, y al pasar por su lado he podido ver cómo guardaba en su bolsillo un paquetito, bien mono, envuelto en papel de regalo, con un pequeño lazo. Seguramente en ese momento él era incapaz de intuir que ese regalo sin destinataria, ese desplante, esa tarde de martes, supondría un inicio en su vida, quien sabe si mucho mejor que lo que le esperaba mientras compraba lo que a todas luces parecía un anillo.

Hace unos años, una persona muy cercana a mí tuvo que vivir la dureza de una enfermedad en su hijo pequeño. Esa crisis, esa maldita enfermedad, esos meses de quimio e incertidumbre la unieron a su pareja. Mucho. Pocos meses atrás, en Año Nuevo, había quemado el papel en que pedía un deseo, un único deseo: que mejoraran las relaciones con su marido, volver a enamorarse de él. Un cáncer hizo su deseo realidad. Nadie merece una enfermedad, y menos un niño, pero contra eso no se puede luchar, y pensar en qué aprendizaje se obtuvo de aquellos momentos sí es cosa de cada uno. Ella se reenamoró y en esas circunstancias admiró como nunca a su pareja, por su entereza.

No sabemos qué aprendizaje obtendremos de un mal momento, de una discusión, de una pérdida... pero estoy convencida, segura, que a la larga, saldremos beneficiados de un modo u otro, creciendo, madurando, consiguiendo la mejor versión de nosotros mismos.

Os dejo un link a un artículo de El País de este domingo, no tiene desperdicio, sí, caos es oportunidad de cambio, sin duda.

http://www.elpais.com/articulo/portada/Problemas/oportunidades/elpepusoceps/20110508elpepspor_7/Tes

dilluns, 9 de maig del 2011

Estoy Perro Verde

Hoy estoy perro verde. No me hacen falta más excusas que: tengo la regla, o la tendré dentro de poco; es lunes; hace sol; hace frío; me he abrigado demasiado, o demasiado poco; mi compi de desayunos me ha hecho una broma que en cualquier otra circunstancia habría subido a poquer pero hoy ni he contestado; pensar en si me quedo a comer en el trabajo, voy a casa de mis padres o me voy a mi casa es un conflicto del que no puedo salir; los expedientes se me eternizan porque estoy desconcentrada. En estos días de perro verde no entro en mi cueva, me mantengo al margen de todo, en silencio, pero todo todo me molesta.

To-Do.

Si me hablan porque me hablan, si no me hablan porque no lo hacen; si suena el teléfono porque suena -por supuesto no lo cojo-. Me pongo los cascos, como cada día, pero al rato me doy cuenta que no me he puesto música. Me río de mí, pero enseguida me vuelvo a enfadar con el mundo. Qué coño pinto yo aquí? No allí, no, aquí, en el planeta Tierra: acaso no sabéis ya todos, a estas alturas, que soy de Orión? De la Galaxia ésa (información que me dio Manu en su momento y con el que también estoy molesta porque me ha escrito, justamente hoy).

Me apetece discutir, con quien sea y de lo que sea, pero mis compis me conocen ya demasiado y no están por la labor de facilitármelo. Aaaaaaaaaaaaaaaaah. Ni mi ángel, por supuesto, que aunque no está de acuerdo conmigo en mi planteamiento vital del día, no me discute.

Otro café.

Y sigo perro verde. Agilipollada.

Como no tengo hora para hacerme las infiltraciones de la semana (dichosa celulitis que todo lo invade!), llamo y pido hora. Al rato llamo y la anulo.

Tengo el baile de San Vito pero interno.

Gritaría, o lloraría, o yo qué sé.

El niño me cuenta, le escucho, y le apoyo, claro, como siempre.

Pero sigo buclada.

Me voy a buscar yogures.

Acabo la jornada con una complementaria: eso, en días como hoy, me hace sonreír. Qué triste, no?, que la primera sonrisa del día me la arranque el hecho de hacer pagar aún más impuestos.

Mi cabeza empieza, de camino a casa, con las rumiaciones. Me niego. Por ahí no paso, una cosa es estar borde, antipática, estúpida, atontada, y la otra permitir que montones de pensamientos campen en mi cabeza a sus anchas. No.

Como cualquier cosa (proteína), medio viendo Anatomía de Grey.

Empieza la vorágine de la tarde.

Y justo ahora, mientras uso estas palabras como terapia relajante, me viene a la cabeza que esta mañana, de camino hacia el trabajo, mientras oía a De la Morena en un artículo dedicado al saber perder de Nadal de ayer, pensaba en colgarlo en el blog y recordarlo de vez en cuando.

Y de paso, compartirlo con vosotros.

Es una buena reflexión, la de José Ramón de la Morena, no dejéis de oírla.

 
El comentario de José Ramón de la Morena (09-05-2011)

-------------------------------------------------------------------------------------

La canción, maravillosa se la dedico a quien la encontró sin apenas tarareársela, por permitirme ser tan y tan borde, en ocasiones.

diumenge, 8 de maig del 2011

El Puig Drau (1345m)

Visc a Barcelona, una ciutat amb mar; el meu país és petit (que va dir el Pep, que havia sentit dir al Llach) però té vora 500km de costa i, tanmateix, no el necessito per viure, el mar. Ni la platja. Ni la sensació de llunyania que m'endú quan miro la línia que ens separa, que ens separa de, que... és allà.

En canvi tinc mono de muntanya quan fa dies que no hi vaig, quan no suo sota el sol, quan no em moro de fred a l'hivern, o dalt d'un cim sense refugi del vent. Ho necessito, sóc addicta a la natura, als colors verds, taronges, vermellosos, marrons, grocs. I al cant dels ocells, incapaç de reconéixer. Als arbres, on màxim distingeixo un roure, d'una alzina. On gaudeixo de les flors, tan estranyes, diferents, tan meravellosament salvatges.

No entenc les vacances, d'estiu, d'hivern o setmana santa, sense muntanya. No ho relaciono, com la majoria dels meus coneguts o amics, amb la platja (hi deu tenir a veure que no m'agrada banyar-me al mar, ni la piscina, odio les aglomeracions, passar calor i la sorra).


Sí, fa un mes que no hi anem, se'm sent dir per casa, fa més d'un mes que no caminem, que no fem un cim, que no sortim.

I aleshores els astres es posen d'acord i, com avui, col·loquem la Jana (fins ara l'enganyàvem, però ara si fa no fa la conversa és aquesta: és curta, Jana, és curta... i ella recordant el camí dels enginyers a Núria, contestava: curta, jaaaaaaaa, quatre o cinc hores no és curta, no m'enganyes, no m'enganyes, no hi vull anar...), mirem el cel, agafem bocates (si ens quedem a dinar allà el menú semrpe és el mateix: amanida d'arrós, feu la prova, pregunteu a les petardes què dinem a la muntanya!), i marxem!!!

Avui ha tocat el segon, el més alt... de l'altra banda. M'explico: el Montseny, la meva zona per excel·lència, té els parents rics, alts, famosos, estimats, a la banda esquerra, si veniu de Seva (lloc on tard o d'hora anirem a viure!),i arreibeu a Collformic. A la banda dreta tenim dos cims, petits, desconeguts, però que posen la guinda final al recorregut planer més encisador de quants pogueu fer en aquella zona, com el seu nom: el Pla de la Calma.

Així, deixant la família del Peter Strauss enrera (Les Agudes, el Turó de l'Home i el Matagalls) enfilem el camí que des de Collformic passa pel pla de l'ase i recorre tot el Pla, fins arribar al Sui (ja el vam fer un dia, només l'Aina i jo) i la nostra fita d'avui: el Puig Drau (els Nick Nolte de la saga).

És un cim petit, però amb una bona vista del Parc (hem vist un gat).

Un camí molt aconsellable.

Sí, un dels molts camins per fer més agradable el matí d'un diumenge qualsevol!

dissabte, 7 de maig del 2011

Trànsits

Aquest matí he recorregut el centre de Barcelona d’una altra manera, sí, perquè es veu que hi ha altres formes de viure, i de sentir, de patir, i de riure, i per què no, també de caminar per la ciutat on he nascut i crescut.

Fa un temps una companya em va recomanar fer l’itinerari organitzat per la xarxa de biblioteques en què recorrien en l’espai i el temps, la vivència dels escriptors llatinoamericans a Barcelona. I m’hi vaig apuntar.

He fet tard, com tinc per costum m’ho proposi o no. He sortit a l’estació de Paral•lel línia 2 i he decidit arribar a peu fins el 30 de La Rambla, la biblioteca Andreu Nin.

Quin canvi de barri, abans era ple de yonquis, prostitutes i captaires. Ara, els carrers que porten del Paral•lel a La Rambla, semblen l’escenari de la tercera exposició universal a la ciutat comtal, o un nou fórum de les cultures (aquell projecte faraónic i absurd dels alcaldes socialistes d’aquesta ciutat). Botigues, colors, olors, peces de roba... tot ha canviat tant, tant!

Un quart d’onze quan he arribat, l’hora de trobada era a les deu, així que m’he estalviat esperar durant un quart la gent que, como jo, feia tard. D’acord, d’acord, no ho faré més (fins la propera vegada que ho faci, naturalment).

Ha estat un recorregut genial per diferents indrets de Barcelona, amb representacions teatralitzades molt aconseguides: fragments de Diaris, d’articles periodístics, de poemes, de novel•les. Música meravellosament interpretada amb veu i instrument. I un guiatge fantàstic de la mà del Marc.

El Moll de la Fusta (semblava que la pluja no ens permetria gaudir-ne, però hem vençut!!!), el Mirador del Port Vell, els Porxos d’en Xifré (meravellós fragment de Cien años, on es feia referència al Sabio Catalán, Ramon Viñas), Carrer de les Trompetes (un racó que no coneixia, amb Gardel, Samitier i d’altres), l’estàtua d’Antoni López, l’edifici de Correus (on han llegit diferents textos epistolars, alguns d’ells entre Gabo i Mario) i on jo mai no hi havia entrat, el Casal de gent gran del Gòtic (on m'he pres, cómo no, un tallat), el Carrer del Correu Vell, el Pati Llimona i, un indret fantàstic com a punt i final que us recomano encoratjadament: els Jardins de la Casa Puig (de lliure accés tot i que cal entrar-hi per l’hotel).

Són tantes les coses que encara hem d’aprendre, oi????


La Pasión

Salimos del amor
como de una catástrofe aérea.

Habíamos perdido la ropa,
los papeles;
a mí me faltaba un diente
y a ti la noción del tiempo.

¿Era un año largo como un siglo
o un siglo corto como un día?

Por los muebles,
por la casa,
despojos rotos:
vasos, fotos, libros deshojados.

Éramos los sobrevivientes
de un derrumbe,
de un volcán,
de las aguas arrebatadas

y nos despedimos con la vaga sensación
de haber sobrevivido

aunque

no sabíamos

para qué.



"Babel bárbara" 1991


divendres, 6 de maig del 2011

En paz

Muy cerca de mi ocaso, yo te bendigo, vida,
porque nunca me diste ni esperanza fallida,
ni trabajos injustos, ni pena inmerecida;

porque veo al final de mi rudo camino
que yo fui el arquitecto de mi propio destino;

que si extraje la miel o la hiel de las cosas,
fue porque en ellas puse hiel o mieles sabrosas:
cuando planté rosales, coseché siempre rosas.

...Cierto, a mis lozanías va a seguir el invierno:
¡mas tú no me dijiste que mayo fuese eterno!

Hallé sin duda largas noches de mis penas;
mas no me prometiste tú sólo noches buenas;
y en cambio tuve algunas santamente serenas...

Amé, fui amado, el sol acarició mi faz.
¡Vida, nada me debes! ¡Vida, estamos en paz!



Amado Nervo (1915)


-------------------------------------------------------------------------------------

GRACIAS... eternamente, gracias!

dijous, 7 d’abril del 2011

Voldria morir fent l'amor i sentint The Wall

Sí, recordo haver pronunciat en més d'una ocasió aquesta "sentència". Des que el Juan em va fer conéixer The Wall (fixeu-vos-hi bé, no parlo del grup, ni tan sols del Roger Waters...) cap a les darreries dels vuitanta, he desitjat viure així el meu final terrenal: fent l'amor mentres sonava The Wall.

I sí, he gaudit en diferents moments del plaer de fer l'amor sentint El Muro (res del mur) i sense cap necessitat de morir-me, excepte d'alló que els francesos anomemen La petite mort.

Naturalment, i com no podia ser d'una altra manera, quan a l'octubre, gràcies al meu etern, vaig saber que en Roger Waters venia a Barcelona (concert al Palau Sant Jordi, dimarts 29 de març) no vaig dubtar ni un segon a comprar dues entrades. Dues, sí.

De seguida li vaig enviar un correu, adjuntant-li les entrades, el meu regal: Fas res d'aquí cinc mesos, dimarts 29 d'octubre? Em va contestar (sí, sempre, ell en castellà, jo en català): Vas al concierto? Què vol dir vas, hi anem, Juan, hi anem!!!

No podia ser d'una altra manera, 24 anys, 2 mesos i 6 dies després que em demanés per sortir i jo li digués que sí (fins que es va acabar tres anys després) anàvem junts al concert de The Wall, i sí, més que amb el "permís" de la seva dona i el meu home, amb tota la complicitat i la tranquil·litat de qui sap que, a dia d'avui, som com germans, ni més ni menys, sinó absolutament tot això.

Vaig estar nerviossíssima tot el dia, buf. I ell, el Juan, el compi, d'urgències per febre. Buf, i buf. Jo, com un flam; ell, com una sopa. Però hi vam anar, plegats, xerrant, xerrant, emocinats, contents, flipant, rient com dos tontos per qualsevol cosa, fent una cua llarga, llarga, però feliços, sobretot feliços.

Puntualíssim en Roger Waters va sortir a l'escenari, macro escenari, muntatge genial, un espectacle digne i més qeu digne, pel qual els diners pagats per l'entrada es donàven per ben invertits.

NO m'importa que la seva veu, peculiar de sempre, hagués perdut; ni que la guitarra, les dues guitarres no poguessin substituir, ni del lluny, si més no per mi, els solos del Gilmor; ni que en ocasions la visió no fos la desitjada... no era per això que era allà, era allà per recordar el passat des del present. Per dir-me una vegada més que voler és aconseguir-ho, que pots mantenir alló que estimes, i fer-ho créixer. I pots retornar al passat amb plors, però només d'alegria. Com pots reconéixer-te en tu mateixa (jomateixa) tants anys després.

Bob Geldof, la seva genial interpretació, la mare, el mestre, la dona, els morts, el sexe, l'amistat, tot, tot va anar passant mica en mica pels meus ulls, i una núria vint anys més jove, més inexperta, més innocent, més desconfiada també, però no més feliç, no, no més feliç que a dia d'avui, em va saludar.

Sóc i estic en un bon moment. I els meus, també. Malgrat la quantitat d'anys que van passant.

Gràcies!!!

dimecres, 23 de març del 2011

La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida...

Una equivocació va fer que conegués el seu alter ego, i aquesta cançó (ja veus!). Només ens separen milers de situacions; molts anys i un dia.

diumenge, 20 de març del 2011

Yo de pequeña quería seguir siéndolo!

Nunca me planteé qué quería ser de mayor. Ni qué deseaba estudiar, ni dónde iba a vivir, ni con quién. Si tendría familia, marido, mujer, hijos, hijas, perro o gato. La gente a veces, cuando charlamos de la infancia, lo dice tal cual: Pues yo siempre he deseado ser veterinaria, casarme, y tener dos hijos. La parejita.

Me da igual, a estas alturas, porque curiosamente, en tardes como hoy, sé que lo que soy, lo que tengo, independientemente de que sea o no lo que nunca deseé, es lo que deseo, y lo que me da vida, energía, felicidad.

Ha sido un día resacoso, ayer me salté la dieta del todo, absolutamente. Pero valió la pena, mis compañeros de mesa valen ese salto al vacío. Ese y cuántos me decida a dar.

He dormido mucho, mucho, y mi familia, a quienes a estas alturas de la película ya ninguna nuriada les sorprendre, me han dejado dormir. No he comido apenas, proteína, proteína, proteína (en forma de yogur desnatado), y mucha agua para hacer bajar o desaparecer...

La ropa me esperaba, tranquilamente, sin gritos ni arrogancia ninguna, en su sitio, casi dos horas doblando ropa, mientras Aina hacía deberes entre patada y patada con Jana. Miguel y sus motos, yendo y viniendo a llevarse la ropa ya doblada para colocarla en los armarios. Ahora, la preadolescente se ducha mientras suena M80 (a Aina le gusta nuestra música, ésa, y la de Rac 105), y Jana y Miguel Legololeand en la alfombra.

Yo les miro y sonrío: un domingo más, pienso, y sigo siendo feliz.

No me quejo de haber descubierto tan tarde que poco es mucho, que mi agenda llena no me llenaba, que evitarme me alejaba de mí, de ellos, que la suma de momentos, como éste, es lo que dan vida a mi existencia, a mis cuarentaytantos, pero sí, ojalá lo hubiera sabido, sentido, vivivido, mucho antes. Mucho, mucho antes.

(Por supuesto, hablo de una tarde apacible de domingo: mis lunes, martes, miércoles, siguen estando, y así deseo que sigan... como aquellos que dáis sentido al resto de horas de mis semanas. Eternamente.)

dimarts, 15 de març del 2011

La Núria i els canvis

En general, i en particular, em costen els canvis, molt.

Sóc dona del mateix home des de fa gairebé vint-i-un anys, amiga dels meus amics des de la infància o la joventut primerenca, treballo a fontanella des de fa gairebé dinou anys, i camino sempre a l'esquerra del company de passeig. Segur que si tingués un amant seria el mateix any rera any. No en tinc cap dubte. Escolto la mateixa música, o gairebé, des de fa més de vint anys, i sóc fidel a Fito i Estopa ja per sempre.

Llegeixo des que recordo. De sempre em veig amb un llibre a la mà, tot i que sóc poc comentarista de mena (tampoc de cinema, tot i que és una altra de les meves passions, darrerament una mica oblidada).

No, no cuido els llibres com crec que fan els qui llegeixen de manera habitual. Mai no ho he fet, ni tampoc sóc fetixista, ni els adoro o mimo. Els uso, toco, retoco, subratllo, marco, plego de les cantonades, oloro, duc a la mà, oblido, deixo, perdo. Els faig meus, com si fossin una extensió de mi. Mai no he entés que em diguin: Cuida'l com si fos teu. Sé que acabaran penedint-se.

Trio la novel·la que llegiré després per recomanació directa, o pel que el títol em diu, o pel que la sinopsi m'explica, per l'editorial, pel dibuix de la coberta, per l'autor, d'acord, sí, també.

Poso qualsevol paper com a punt de llibre i, quan tanco per descansar de lectura, o perquè arribo a la meva parada de metro, sempre miro quàntes pàgines em queden per acabar: amb pena si m'agrada, amb ànsia si no em diu res.

Tinc el vici de mirar què llegeixen els companys del bus, del tren.

I ara? Em pregunto. Què faré ara?

On guardaré els papers que no sé on ficar però que he de tenir a l'abast? I la targa de metro? I com miraré, amb el llibre tancat, si em queda tant o tan poc, tenint com a referència el punt de lectura? Com fullejaré el llibre ràpidament? I com marcaré la cantonada de la pàgina on hi ha el paràgraf que vull conservar? Com... com?

Sí, ahir vaig començar el primer llibre electrónic, La vida ante sí. (Suposo que, com no penso comprar llibres, em costarà baixar-los en català. Efectes colaterals, però aprendré a trobar-los.)

Em costarà, naturalment, com tots els canvis que -volent o sense voler- he anat patint a la vida, però acabaré fent-me a ell, i ell a mi. Espero. Si no el perdo abans...