dimecres, 28 de juliol del 2010

El sinsentido

Hay algo peor que sentir que has perdido la confianza en alguien a quien querías, en un amigo, un buen amigo... saber que él la ha perdido en tí.

Lo siento con todo el corazón.

dilluns, 26 de juliol del 2010

Hay veces, galleguiña!




Que las palabras sobran, a veces faltan. Ahora pasa justo eso mismo. O al revés. O del derecho. Todo junto.

(tus juegos de palabras, querida, eran parte de tu encanto, donde estés, mil besos, cariño, cuídate, mímate...)

Con el permiso concedido del ruso...

dissabte, 17 de juliol del 2010

¿Qué es el Viento?

Recuerdo, en el colegio, Egb, algunos niños se metían con las orejas del Melero: Qué es el viento? Las orejas del Melero en movimiento. Ocurrió que, en algún despiste, claro, una no podía estar todo el día tapándose las orejas, alguien descubrió el secreto que yo más y mejor deseaba guardar (alguno más guardaba, también celosamente): Mis dumbos! Así, que al poco, la canción varió:...las orejas de la Puntero en movimiento.

Siempre llevaba el pelo largo. Siempre. Las coletas, la cola, si me la hacía, disimuladamente tomaba la oreja y la aplastaba contra mi cabeza. Y, ay, cómo un movimiento brusco retirara ese aguante natural (naturalmente artificial, por supuesto)...plof! Salían las bandidas sin ninguna consideración de su reclusión impuesta a disfrutar de la alegría del sol. Claro que yo era alunmna aventajada en el encierro de orejas atrapadas nuevamente por la tensión ejercida del pelo atado con una goma. Buffffffff!

Así, el pelo largo, dispuesto normalmente hacia delante, y controlando que en ningún momento, esa era otra, la oreja saliera por entre mi cabellera lacia y nada abundante: Et surt una orella entre els cabells! (Recuerdo que me decía amenudo Felip A. en el instituto, ya). Y yo, roja como un tomate, a esconderla de nuevo.

Qué risa tía felisa, verdad! Parece que lo llevaba bien, no? Pues no. Nada más lejos de la realidad. Juré y perjuré que el primer dinero que ahorrara sería para pagarme una operación de cirugía.

Era tal el horror que sentía por mis orejas que no permitía, normalmente, que me hicieran fotos porque nunca sabía si estaban bien tapadas o no. O las rompía si observaba algún destello orejil inadecuado (con los avances tecnológicos eliminar el objeto del crimen era más sencillo: borrar las fotos de las cámaras es un nanosegundo, algún Ivanovich y Siberia cualesquiera pueden dar fe de ello).

Tuve un novio tres años, uno de mis mejores amigos en la actualidad, recuerdo que al poco de dejarlo le pregunté: Cómo podías salir y querer a alguien con mis orejas? Creo que aún hoy en día no ha salido de su asombro ante aquel comentario. En fin.

Me operé. Sí. Me operé con 23 años, en el 92. Fue una operación de dos horas largas, anestesia total, ingreso durante dos noches, y mucho, mucho, mucho dolor. Mucho. El postoperatorio fue duro. Verano, calor, puntos (20 en cada oreja)... sin poderme bañar, claro, ni tomar el sol en la zona, ni... pero yo ya no tendría esos pàmpols.

Quedé perfectamente bien (de orejas, el resto soy como soy, y lo llevo más o menos dignamente cinco quilos arriba, cinco quilos abajo). Las orejas bien pegaditas, y con la posibilidad de hacerme colas de caballo, trenzas, recogidos en moño. Mmmm... pero, pero, pero la madre naturaleza tiende a su estado natural -como debe ser- por mucho que la mano del hombre meta cucharada (de ahí que cuando me hice la ligadura de trompas, por ejemplo, el cirujano me dijera que primero cortaban las trompas y después cosían porque en caso de no cortar, en alguna ocasión, y más de diez, las trompas se habían desanudado y oh! un bebecito más en este mundo!!!). Y sí, et voilà, la oreja izquierda dijo que ni hablar. que era una cotilla de pro (en eso va a ser que yo soy enteramente responsable) y se despegó. Puf! La tiparraca, y claro, el contraste con la derecha era aún mayor. Tengo la teoría, absurda, como la mayoría de mis teorías, que normalmente la izquierda está más despegada que la derecha y en mi caso era doblemente real (evidentemente con los años me he convertido en una experta en orejas: soy incapaz de recordar el color de los ojos de la persona que acabo de conocer, ahora, hazme definir la forma, medida, y "salidez" de sus pabellones y te hago un informe completo a dos páginas. O tres, si el órgano lo merece!).

Pues nada: No querías caldo, dos tazas!

A mi favor debo decir que nunca quise para los míos lo que no quería para mí: elegí a mi santo por la medida de sus orejas. Y de esa guisa mis peques tienen unas orejillas fantásticas (tal como me aseguraban los ecógrafos cuando me realizaban la ecografía de la semana 20, tras decirme: dos riñones, dos pulmones, un hígado, dos brazos con sus manitas y 10 deditos... todo bien. Yo les preguntaba: y las orejas, cómo son las orejas? a lo que me contestaban, sin ningún tipo de asombro, preciosas. Bien! -pensaba yo- Bien!).

Total, ahora 40 años, arrugas en los ojos, la frente, la comisura de los labios; celulitis hasta en el talón; estrías por un tubo; manchas de la edad por doquier; una nariz que se ve venir de lejos... y un único complejo importante persistente en el tiempo: Mi oreja izquierda!

Así que sí, que me he vuelto a operar. Fantástico. Anestesía local, un médico guapísimo, un postoperatorio tranquilo, sin ingreso, y reposo en casa. Eso sí, una puñetera cinta todo el día recogiendo mis orejas (hombre, no le voy a hacer un feo a la otra!) con estos calores. Poco dolor. Nada que ver, claro, la medicina avanza que es un primor, doy fe.

Y sí, me la miro, toda moradita ella, toda enganchadita, me la miro y me la remiro. Y pienso: si con tan poquito soy feliz, chica, pues que le voy a hacer!

Frívolo? Os juro que no, ha sido un trauma durante toda mi vida, y ahora por fin, me siento absolutamente liberada de la esclavitud de mis orejas.

(chsssssssssssssst... gràcies Manu de Manwe! )

Dicho lo cual,

diumenge, 4 de juliol del 2010

La Por a la Por

A veces el miedo nos paraliza.

Nos cambia el humor.

Nos acerca al infierno: a nuestro propio infierno interior; pero también al pasado, a ese que vuelve cuando menos te lo esperas.

(No quiero tener miedo a mi pasado, ya no existe. Lo he superado, por fin.)

Me gusta mirar hacia el futuro.

Y encontrarte allí.

dissabte, 3 de juliol del 2010

Bailamos una lenta?

De les poques d'en Bunbury que em diuen alguna cosa...

(No sempre cal saber el perquè de tot plegat. Sovint no és ni convenient! Per a què? Gaudeix del cami, et porti allà on et porti!)

Per cert, m'oblidava: GRÀCIES!! ;)



dimarts, 29 de juny del 2010

Fred com el Gel! - Ell (i 2)

- Sí, d'acord! -li dic.

Em demana que li truqui en cinc mintus, però estic tan nerviós que li truco tres cops abans que pugui parlar amb mi. Em vé tant de gust sentir novament la seva veu...

L'excusa que aquest cop ha fet servir és que ha anat a comprar gel.


Sense cap mena de control, ni ganes de posar-lo, imagino com seria lliscar aquell gel per la seva pell. Mmmmmmmmmm. Imagino com el desfà amb la seva calor, ella és tan ardent! Imagino els moviments que el seu cos fa, els seus malucs, els seus pits petis, en sentir el fred.

Li ho dic (no puc controlar-me: amb ella sempre faig i dic alló que sento, sense censurar-me, sense màscares de cap mena). La idea l'excita tant com a mi, ho sento a la seva veu. Reconec perfectament quan s'excita.

De cop, m'adono de la ridiculesa de la situació: tots dos excitats, cadascú al seu cotxe, a centenars de quilómetres, tan lluny l'un de l'altra. Però no. No és gens ridícul. En sentir la seva veu em resulta qualsevol cosa menys ridídul. Buf, vendria la meva ànima al diable per ser allà amb ella. Amb ella i el gel. Li ho dic.

"No es pot tenir tot", em contesta amb el to que sovint em descol·loca alhora que m'excita.

"Aleshores", li dic, "deixem el gel de banda!".

(Em pregunto si és conscient de la quantitat de sensacions que ha provocat en mi en tan sols uns minuts. Sí, crec que n'és, de conscient...!)


Como un Témpano de Hielo - Ella (I)

No podía dormir. Hacía mucho calor, y estaba nerviosa, seguía nerviosa. La cama se había convertido en una maraña de sábanas calientes, sudadas, descolocadas. No. Era imposible dormir con esa temperatura. Pensó en darse una nueva ducha.

Buf, entonces quizá me desvelaré aún más, pensó.

La mente, viajera como siempre, la transportó apenas unos días atrás:

"La situación era casi cómica, ridícula. Él había dicho que era una de esas situaciones que era necesario vivir para entender, para no caer en la risa tonta, en la vergüenza que produce lo ajeno cuando no lo entendemos y lo tachamos de absurdo.

Así era.

Miles de quilómetros los separaban. Como siempre, como desde el primer día. Hacía calor, también, como ahora. Con la excusa de ir a buscar hielo salió de la casa. Los ladrones aprenden tácticas para no despertar sospechas, y los comedores compulsivos para hacerlo a escondidas; también los drogadictos. Y ella, por supuesto, había aprendido cómo ser natural, últimamente, incluso cuando el corazón le latía a cien por hora, o su sexo empezaba a llamarle a gritos.

Se sentó en el coche y esperó su llamada.

Empezaron hablando de tonterías. O casi. O no. Quizás eso era la sal del aliño. De esa ensalada necesaria para llegar a los postres.

Le explicó qué había ido a comprar: hielo.

Él, ahora ella lo sabe (cualquier cosa le hubiera servido para excitarse de nuevo) le susurró uno de sus deseos: añadirle hielo a ese momento!

Ella rió, rió con esa risa suave, erotizadamente suave que no fingía, sino que le surgía de las entrañas y más allá cuando imaginaba sus manos, sus labios, su piel, en contacto con ella. Cuando a punto del orgasmo pronunciaba su nombre...

Dime, conmigo y el hielo? - como un juego, esperando la respuesta correcta, necesitada, susurrada-

Sí, sí, si he de prescindir de algo que sea del hielo!

Vale.

Vale.

Sintió miles de agujas cruzando sus labios; la vagina mojada, a estas alturas, totalmente. Sabía que él también estaba excitado. Cruzó las piernas, empezó a perder el control sobre su sexo... su mente viajaba con él.

Dónde estás?

En el coche, como tú.

Mmmmmm...

No me pongas esa vocecilla, buf!

Vale, paro. Paro.

(pero no deseaba parar, deseaba que él, como ella, jadeara, ronroneara, se mordiera un poco, a penas, los labios deseando que ese momento, el real, llegara... lo antes posible)"



Shakira - La Tortura (Official Music Video) - Watch more top selected videos about: Shakira

dimecres, 23 de juny del 2010

Móbil

Ahir se'm va morir, novament, el móbil. Es va omplir d'aigua... buf! és una història molt llarga. Total, estic gratament incomunicada. Sense problemes, per això. A banda, marxem uns dies i tampoc no tindré internet (això em costa més, bastant més). En fi, trobeu-me molt a faltar. Molt i molt i molt.

O gens.

Ni una mica.

I bona revetlla! (mai entendré perquè no diem Bona Tardor, Bon Hivern i sí diem Bon estiu, Bon Cap d'Any i coses semblants... però en fi, crec que desisteixo d'entendre ja res)

Petons.

No, Salut, i punt! Punto, puntero, sí.

diumenge, 20 de juny del 2010

D'aleshores ençà

Aquest és el títol del darrer capítol del "llibre" de la meva vida que la meva psico em va demanar. Una mena de Projecte Final de Teràpia i de final de llibre. I un inici. O la continuació d'un inici.

...

Fa un any, tot just ara, que vaig venir a la primera d'una llarga série de trobades, sessions. La primera entrevista. La recordo amb alegria. I no va ser una conversa, ni de lluny, distesa, ni feliç, ni agradable; no podia deixar de plorar. Però quan hi penso veig que alló va ser l'inici del canvi, el dia menos pensado . Va significar un renéixer, un puc i vull renéixer i ho faré. Sí, ni que sigui per elles, remuntaré el vol.

Sentada davant la Núria em veia incapaç de contenir les llàgrimes. Durant els quinze mintuts primers elles van ser les úniques protagonistes. No sóc original, ho sé, els mocadors de paper que ella hi tenia sobre la taula em feien pensar en què tots els que allà arribàvem, d'una manera o una altra, teniem els nostres conflictes. I pors. I neguits. Però també anàvem amb l'esperança d'aconseguir-ho. Vaig anar acumulant un munt de mocadors rebregats. Em va portar un got d'aigua. Això, el seu somriure, el que m'acompanyà al llarg de molts mesos, i la llum dels seus ulls, em van anar calmant. Mica en mica. Molt poc a poc, però sense deixar d'avançar:

- Creus que estaré bé algun dia?

- Tu què creus?

Va confiar en mi, i jo vaig ser capaç de fer-ho, també. M'encoratjava amb cada petit canvi que li explicava. El celebrava, ella, com si fos propi, fent així que em sentís que estava en el bon camí, que alguna cosa estava aconseguint. Sí, és una bona tàctica terapéutica, sens dubte. I me l'he creguda, m'ha servit, tornar a confiar en mi, a prendre les regnes de la meva vida, a controlar les baixades d'autoestima, les que lluiten per tornar a maldirigir el meu sentir.

Què he aprés... aquest és el tema, no?

Sobretot a estimar-me com sóc. A no deixar de créixer, però a estimar-me en cada esglaó de l'escala. A gaudir dels meus petits "logros".

He aprés a no deixar-me véncer pels "no puc", "no sóc capaç", "no m'ho mereixo".

A tenir en compte el meu criteri per sobre de qualsevol altre. Però també a rectificar-lo quan cal sense sentir-me, per això, frutrada.

He aprés a saber que valc, que no només és una posse per creure en mi, sinó que confio en mi realmente, crec en el que sento, el que decideixo, el que vull. I tot i que puc tornar a desestimar-me tinc prou eines, per fi, per reenamorar-me novament de mi, com ara.

A valorar el que tinc, a ser més pacient, a intentar entendre els altres, però també a dir no: A dir no toca. I a allunyar-me sense neguit d'aquells que em xuclen l'energia, que volen omplir-me de culpes que no em pertanyen, que volen de mi una extensió d'ells mateixos...

He aprés a entendre que les decisions que prenc impliquen canvis: desitjats i de resultes. I a acceptar-los com a part de la tria feta, sense que la por pels resultats possible (o probables) paralitzin les meves necessitats, els meus desitjos.

A establir lligams sans, d'estima, de desig i ja no de necessitat. A obrir portes que mai hauria pensat obrir, però a tancar-ne, també. A acceptar, i no només a acceptar sinó també a gaudir, de la meva manera de ser, de pensar, de viure.

He aprés a no fer mal, però també a no permetre que me'l facin.

A enamorar-me, cada dia, una mica més de mi.

Sense condicions.

A ser jomateixa, i a estimar-me com sóc perquè així he decidit ser!

dijous, 10 de juny del 2010

Fer de Celestina: Esport d'Alt Risc. O no.

Sí, ho reconec: m’agrada fer de celestina. A canvi de res. Si de cas a canvi del plaer de saber que la gent troba l'amor de la seva vida durant un temps(naturalment, res és etern, quin avorriment sinó...), una amiga/amic per compartir penes i alegries; un grup de gent amb qui sortir un dissabte, o, com aquest matí, un gos cadell que troba un amo. O això desitjo pensar, i sovint no és equivocat.

Resumint: malgrat algun daltabaix puntual sempre he tingut éxit (excepte casos com una excompanya i examiga que m’acusa, per sms -naturalment, no fos cas que donés la cara i li caigués de vergona, en ella i en el seu Casanova particular de qui, es veu que totes n’estem fins al moll de l’ós- doncs m’acusa de voler prendre-li aquella joia de noi, però vamos a mi, i a unes quantes abans que a mi, potser no he sabut veure-li ben bé el què, ja que m’interessa tant com el Rain Man o el Raiko), i m’he sentit molt i molt agust amb mi que bàsicament és l’objectiu primer, mig i final. Bé, també que els altres s’estimin, faltaria, i trobin algú que els estimi, i bla, bla, bla, violins i tal... (no em vull posar cursi, ja ho sabeu!).

Total, aquest matí, el mister havia de dur la peti a l’escola però no sé quina història de terror, que he volgut creure, m’ha explicat sobre que no podia i he anat jo. No problemo. Així que enlloc de quedar amb la meva estimadaodiada al metro de Bac de Roda, he anat a l’escola i d’allà a la parada de Clot.

Abans de creuar ja he vist la noia dels diaris intentant retenir un gos (em mateu i no seria capaç de dir-vos quin diari reparteix fa mesos i mesos en aquella estació): Un cadell. Potser us menteixo (no de manera intencionada) però era una barreja de llop i pastor alemany. Sense collar.

Li he preguntat (o no seria jo):

- És teu?
- No, és un gos abandonat.
- Truquem?
- Ja hem trucat a l’Urbana. Espero que no triguin.
- D’acord, em quedo amb tu.

La meva amiga Vicki us ho pot dir, els gossos i jo tenim zero feeling, d’acord, ens suportem, però estimar-nos estimar-nos... però aquella noia, joveneta, que em recorda la meva neboda, estava sola amb els diaris i el gos, així que m’he quedat amb ella. Esperant. I agafant el gos que volia jugar (jo pensava que era agressiu, imagineu com conec el món gossil) i es tirava damunt de tots els infants, adults, i imbécils (perdó) que passaven per allà. Algú ha volgut donar-li un cop amb el paraigües (plovia) i ja em veieu a mi rescatant el ca.

En deu minuts ha arribat un cotxe de la urbana:

- Aquest és el gos: el podeu lligar? -els dic- és que es llença damunt la gent...
- Ah, és perillós!?
- No, és un cadell.
- No, no tenim ni eines, ni mitjans, ni res. Només el seguirem fins que vinguin els de la gossera.
- Com? Amb el cotxe? No sabeu el que dieu, us serà impossible seguir-lo amb el cotxe. Ja em quedo aquí esperant. Per un dia que arribava d’hora –i ja rient els dic- m’haureu de fer un justificant per la feina...
- Senyora, nosaltres no podem fer justificants.
- Ho sé, feia broma.
- Jo no faig broma amb totes les coses que em passen.
- Doncs si perd el sentit de l’humor està perdut (pel gest de la seva cara era cosa de feia molts anys, la pèrdua del sentit de l’humor, si mai l’havia tingut).

El comentari no li ha importat ni gaire, ni gens, ni mica, ni prou. Vamos, en absolut. Zero.

Ha marxat al cotxe amb el seu company, ja us he dit que plovia.

La gent anava passant, una senyora ens ha donat la cinta del seu clauer (sí, com la que li vaig regalar al que ens reposa la màquina del cafè a la feina... buf, però això ja forma part d’una altra història) i li he fet un collar per subjectar-lo fins que arribessin els de la gossera.

Aleshores ha vingut un senyor de mitjana edat, mig captaire, estranger, holandès?, alemany?, i ha començat a acariciar-lo. De seguida li he saltat sense dret a rèplica:

- Te’l vols quedar?
- Ostres, en tinc dos. No sé si puc. Jo...
- Segur que el cuidaràs bé.
- Això sí...

He posat la mà al moneder, he tret un bitllet de 10 euros i li he allargat:

- Té, cuida’l, compra-li, de moment, el que necessiti. Gràcies. Gràcies.

L’ha agafat en braços i se l'ha endut. La noia dels diaris i jo ens hem mirat. Ens hem fet dos petons.

Buf!

Sí, he fet tard a la feina, com de costum, i què? Com gairebé sempre que faig de Celestina: ha pagat la pena!

(Sí, sí, la urbana ha marxat del lloc dels fets sense ni baixar del cotxe... estem a buen recaudo, no patim! Ni patam!)

diumenge, 6 de juny del 2010

Quan arriba el vespre

Sovint, quan de camí a casa passo per davant del súper, ella hi és. S’asseu a l’esglaó de l’entrada, recolzada al finestral, allà no molesta, no barra el pas de la gent que hi entra i compra totalment aliena a la seva silenciosa presència (o potser no, com jo tampoc no ho estic del tot, aliena al que fa).

Acostuma a menjar alguna cosa: patates fregides, de bossa, normalment, però també galetes. I llegeix. Llegeix una revista d’aquelles del cor on tothom és feliç, ric i se sent encantat d’haver-se conegut (o això sembla a les pàgines que, des de dins del súper, miro com va passant; mica en mica, entretenint-se, badant, però sense canviar el gest, l’expressió...).

Però què sent realment ella quan va llegint, mirant? No ho sé. Com tampoc no sé què hi fa allà als vespres, si espera algú, si passa l’estona, si...

Vesteix com qualsevol persona del barri, ni més, ni menys. No crida l’atenció per això. De fet, no crida l’atenció per res. No mira enlloc, res que no sigui la revista que té a les mans. Seixanta, setanta anys? Potser sí, potser no.

I sí, sempre a la mateixa hora, cap al vespre; sempre al mateix tros de marbre, inevitablement absent, o concentrada, i sempre fent exactament el mateix. Una metàfora de la nostra realitat.

Intento buscar repostes a les meves preguntes: Què hi fa, allà? Que la mou a seure-hi, incòmodament, a passar uns minuts del seu temps finit (tan finit, tan limitat com el temps de qualsevol de nosaltres, tot i que sovint ens creguem immortals) en aquell espai envoltada de res. Imagino per què ho fa i depén del dia, del meu dia, penso que espera la filla, que treballa al súper. O bé, que necessita sentir-se menys sola que a casa, on ja tothom a marxat, o mort... Potser només és una rutina, com la de cadascú de nosaltres. No ho sé.

Fins i tot, algun dia, he pensat que ella no existeix, que només forma part del meu món interior, que necessito veure-la allà, tot i que no hi sigui, per saber que tot és a lloc, potser la raó de ser de tot plegat és que jo pugui escriure aquest relat.

(Gràcies... a la meva estimada odiada per dir-me, un dia que totes dues la miravem: Núria, fes un relat sobre ella! Fet!)


divendres, 4 de juny del 2010

Teràpia Final

Avui, la Núria, la meva psico des de fa 11 mesos, m'ha donat l'alta. Novament hem rigut, xerrat molt, he sentit alguna punxada amb alguna cosa que m'atrevia a dir en veu alta, i, ho sé, d'alguna manera ens hem mig entristit, mig alegrat per posar punt i final a tants mesos de xerrades, confessions, pors, avenços totalment unilaterals, però toalment compartits.

En fi, una gran teràpia, una gran terapeuta.

El PFT, com he decidit dir-li, una mena de projecte final de teràpia, ha estat fer un llibre amb capítols marcats, recordeu que us ho vaig explicar en el seu moment? També un escrit sobre què he aprés en aquests mesos. El penjaré, sí, perquè m'ha agradat escriure'l i m'agradarà tenir-lo sempre a prop... per recordar que si mai torno a baixar sabré com pujar. Perquè he estat, com ara, a dalt.

Gràcies!


dimecres, 26 de maig del 2010

Sense Tu... Sóc JO!

Per què ens han de fer creure que "Sin ti no soy nada"?

Jo tenia dues amigues. Eren les meves “millors amigues”. Les amigues de tota la vida. Des dels 14, en què ens vam conéixer, a l’institut, fins fa cinc anys. Juntes vam saber què era l’amistat, l’amor, estudiar, patir, ser mares, el primer petó i la primera vegada que feiem l’amor amb un noi. Juntes vam passar tantes i tantes coses.

Un bon dia... de cop, tot es va acabar. Encara no tinc massa clar tot plegat, però de la nit al dia van decidir que no m’aguantaven més. Us imagineu com va ser de dur? Naturalment no vaig saber encaixar-ho. El dol va ser llarg, sí, com qui trenca un matrimoni (vacances, caps de setmana, festes tot ho feiem plegades, i durant més de 20 anys, sí).

Em vaig sentir culpable TOTALMENT de la ruptura. Jo i només jo n’era la responsable (quan és evident que una relació a dos, a tres, depén de tots tres, com era el cas). Vaig aprofitar per fer-me mal, entristir-me, culpar-me, renyar-me i agafar una depressió forta. Res no em feia pujar, mirar amunt. Si les meves amigues de l’ànima, les meves germanes, m’havien abandonat, jo no valia res, no servia per a res, no tenia cap credibilitat com a persona ni, evidentment, mai més com a amiga.

Els anys passen, nos vamos poniendo viejos y el amor no lo reflejo como ayer. Sí. La ruptura va ser molt dura, a tot nivell, pensava, ho dic de debó, tot i que us pugui semblar infantil, que no podria viure sense elles. Entre les tres decidiem la nostra vida, allò important, i allò trivial. Què estudiàvem, què sentiem, quina roba ens posàvem, i on marxavem de vacances, el nom dels fills, el llibre del moment, la bona música. Em quedava orfe i, per primera vegada a la vida, només em tindria a mi per prendre decisions.

I sí, afortunadament va ser així. No menyspreo els anys que vam estar juntes, però amb elles al costat (com els passa a més d’un matrimoni, de membres d’una parella) no podia créixer, no em podia estimar, no valorava gens el criteri que no tenia.

En aquests cinc anys he crescut, he conegut molta gent, he establert noves i genials relacions. Però en cap moment he permés que em jutgin, que em questionin com a persona, que em guiïn per on jo no hi vull anar només pel fet de continuar sent amics... No. Així, lligada, jutjada, qüestionada, em sentia; i així, mai més, em tornaré a sentir.

Tinc amics, coneguts, companys. Però per sobre de tots, per sobre de qualsevol criteri, espatlla per plorar, pensament, sentiment... estic jo. I tots aquells que, lliurement, i sense cap tipus de necessitat, vulguin ser-hi. M'allunyo de les relacions que només m'aporten males energies, negativitat, dependència...

I naturalment he aprés que yo sin ti, sense elles, sense tu... sóc jo. El més important de la meva vida.