dilluns, 19 de març de 2012

Corteo - Cirque du Soleil (la excusa)


Hace unas noches fui, invitada por una amiga por más señas, a ver Corteo. Años atrás estuvimos Miguel, unos amigos y yo en otro espectáculo del Cirque du Soleil, Alegría?, Saltimbanco? No sé bien por qué pero no guardo un especial, o emotivo, recuerdo de aquel espectáculo. Vamos, que no se me hubiera ocurrido volver a verlos en directo. Pero quiso la casualidad, el destino, las segundas oportunidades, y básicamente que ella me invitara a ir que sí, que estuve. Y disfruté, contra todo pronóstico, como una enana!!! (aunque justo en el momento en que Virginia volaba por los aires era yo la única que no disfrutaba, de todo el público allí presente -a ambos lados del circular escenario- de ese momento, en fin, rara que es una, yo, por supuesto, no ella)

Corteo es la historia del Cortejo Fúnebre que acompaña durante toda la obra al difunto señor Mauro, maravilloso conductor de su propio entierro: poesía, amor, vuelos, gimnasia encima, debajo, tras, sobre, unos momentos de risa, otros de lágrimas furtivas, pasión, tristeza, miedo, angustia... y amor, amor a esa maravillosa puesta de escena que no necesitó ni de maquillajes increíbles, ni de vestuarios deslumbrantes. Tan solo palabras con ganas de comunicarse, independientemente del idioma, y una maravillosa sincronización que no deja respirar ni un minuto...

Nos gustaría asisitir a nuestro propio entierro? ummmmmmmmm. No lo sé. Si pudiéramos saber qué dirán de nosotros cuando muramos, qué música elegirán, si expondrán nuestro cuerpo, si aquella idiota reirá feliz, si aquel que jamás me dirigió la palabra me echará de menos, si..., si...

El caso es que justo al día siguiente, estaba tomando café con el sobrino de una amiga que me hacía una entrevista para un trabajo de psicología (Espécimenes en vía de extinción, creo que era el tema) y al acabar llamé a 'cierta persona cercana a mí' por si también quería ser entrevistada. Al colgar, no, no, al creer que había colgado (Samsung Galaxy mini tiene la culpa, por supuesto) seguí hablando con mi compañero de mesa sobre la persona a la que yo había llamado. Nada que no pensara, claro, y ninguna crítica, por supuesto, pero sí comentando la relación que teníamos. Explicándole un poco cómo era y poco más. Pero pero pero ai, como no supe cortar la llamada (sí, ahora ya sé, finalizar, botón rojo, se trata de buscarlo cuando desaparece de la pantalla, es fácil, tactileas hacia abajo y aparece, clicas, y se corta la llamada, fin) la otra persona... simplemente siguió escuchando todo cuanto yo conté.

Me lo hizo saber en cuanto pudo comunicarse conmigo, claro: Lo he oído todo! Yo estaba, y estoy, tranquilísima, no suelo decir cosas que no pienso, y lo que pienso 'lo mantengo a base de amor y de fe'. Pero claro... estamos seguros de querer saber aquello que nuestros amigos piensan REALMENTE sobre nosotros en todas y cada una de las ocasiones?

Esa misma tarde, tomando café, éramos cuatro, dos matrimonios, tres de nosotros decidimos que no hubiéramos continuado escuchando la conversación (en la que una persona que queríamos hablaba sobre nosotros) y la cuarta dijo que sí, por supuesto que sí. 'Tres de quatre amb folre i manilles'.


Pueeeeeeeeeeees, pensé, quiero realmente saber qué piensa tal o tal de mi? Eo, no cuando estamos de buen rollo con ellos, eso es fácil de adivinar, pero y cuándo nos hemos enfadado? Yo suelo anular citas a última hora; llego tarde por norma a las cenas, comidas, desayunos; no escondo mi mal humor cuando lo tengo -pocas veces, vale, pero lo tengo-; no guardo mi bordería si tengo el día torcido, y estoy distante cuando no me apetece hablar... vamos, un poco tengo mis defectos, pero como cada hijo de vecino, que sepa! Tengo realmente ganas de saber cómo me 'odian' mis coleguitas cuando llego tarde, cuando contesto rollo Puntero, cuando anulo la copa a última hora, o cuando sea...? Tengo alguna necesidad de saber 'que están hartos de mi poca puntualidad y que no lo van a permitir más' ? (tras 25 años de amistad que alguien esté harto de mi solo dice que me quiere tanto como yo a él sino de qué continúa siendo amigo mío...)


Pues no, no quiero saber si mis amigos a veces me critican: porque si siguen a mi lado, como yo al suyo, es que nos queremos, y que esas tonterías, críticas, historias de bajos fondos, no son sino gajes del oficio de la amistad, asuntos colaterales que dirían los yanquis! Asumo que como yo a ellos cuando me cabreo, también ellos me ponen verde. Pos claro. Y si no me lo dicen a la cara (que sí solemos hacerlo) es que no les apetece que lo sepa porque en un 'tres i no res' se les habrá pasado, y ya se sabe que carta en la mesa, pesa.

Pero, pero, pero, ay, sí, cómo desearía saber cómo me critica esa vieja harpía que me odia hace años! O cómo me descuartiza con palabras aquel de allá que de poder me descuartizaría con un hacha! Sí, o cómo explica el final de nuestra relación aquella petarda, o aquel cobarde gallina? Ummmmmmmm... eso sí me gustaría saberlo: por favor, dímelo, pero a la cara, sin teléfonos, sin tener qeu esperar a mi funeral, sin correveidiles, sin mensajeros... directamente, solos, tú y yo!!

En fin...

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